La Viña de La Merce Crianza 2011

lamerce_botVinos hay muchos al igual que también sueños pero, hubo un día, en el que este vino solo era eso, un sueño.

El sueño de Pedro y Maria era crear una pequeña “ fábrica de placeres sensoriales”, no era fácil, pero partiendo prácticamente de la nada y contando con la ayuda y el cariño de buenos amigos cumplieron su sueño y hoy lo comparten con todos nosotros.

La Viña de la Merce representa el mejor tributo que se le puede hacer a alguien que ya no está, pero que siempre inspira, y que representa tantas cosas en solo unos vagos recuerdos, por eso este vino es el sueño cumplido de Pedro como tributo a “LA MERCE”

“Para disfrutar de un buen vino de Rioja siempre es necesario partir de la base de los viñedos que nos van a aportar algo tradicional y exclusivo”, Pedro Peciña.  Así mismo son los viñedos  situados en la parte más al Oeste de La Rioja, o también llamada Rioja Alta los escogidos por Pedro donde ir seleccionando determinadas parcelas para hacer una pequeña producción de uva y escogidas con esmero para conseguir toda la esencia de un Rioja a la altura de las grandes ocasiones.

Partir de cero es complicado y para ello se necesita la ayuda de los amigos, por eso para arrancar el proyecto contaron con las instalaciones de una coqueta bodega en la que fueron puliendo su sueño. Algo que empezó como  un capricho y que al final dieron forma para complacer a los amantes del vino que desean probar un Rioja con un estilo diferente, exclusivo y de producción muy limitada.

Como podéis ver es un vino que tras su gran calidad esconde una bonita historia de la que todos podemos formar parte. El siguiente paso, tomarlo en Mosset 😉

 

Ficha técnica del vino

Procede de viñedos a una altura de 500 metros, de más de 40 años en la zona de Rioja Alta. Uva despalillada y estrujada, para después fermentar durante 16 días en depósito de acero

inoxidable con temperatura controlada entre 24-26 grados y una posterior maceración de 2 días. Realiza la fermentación maloláctica en acero inoxidable.

A la vista se ve que es un vino con una capa media alta, tonos rojo cereza intenso con ribete muy ligeramente anaranjado, ya  que ha permanecido 14 meses en barrica.

En nariz nos recuerda a fruta fresca, madera ligeramente tostada que no satura en nariz, y un ligero toque balsámico muy elegante. Predomina la fruta sobre la madera,  sin ser muy intenso,  denota equilibrio.

En boca es amable, redondo y sedoso, tiene los taninos bien pulidos ya que el tiempo en botella previo a la comercialización hace que todos los matices queden bien ensamblados. Un poco de mineralidad característica de la zona hace que este vino sea muy fácil de beber, y nos deja un retrogusto muy agradable que nos invita a seguir disfrutando de la botella. Por su estructura se puede decir que mantiene el clasicismo de Rioja pero con un ligero toque de modernidad

Se aconseja consumir entre 15-17 grados y no es necesario decantar, aunque sí es recomendable ver la evolución aromática desde que descorchamos la botella hasta que lleva un rato en la copa.

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